Un poco de historia

En los años 50, fue redescubierto en el Chad un extraño alimento tradicional por una misión científica europea.

Se trataba de unos roscos secos de color verde tirando a azul, que se podían encontrar en los mercados de la región del Kanem también llamada “dihé”.

La investigación mostró que este " dihé " provenía de la masa de un micro-organismo único cosechado en la superficie de charcos altamente alcalinos y secos de la arena de las riberas.

Este micro-organismo, capaz de fotosíntesis y que se reproduce rápidamente, fue llamado « spirulina » por su aspecto de filamento espiral visto desde el microscopio (su denominación científica es Arthrospira platensis, se trata de una cianobacteria).

La región del Kanem, en el Tchad, es desértica pero está cubierta de pequeñas lagunas temporales, las waadis. Gracias a un subsuelo rico de una mezcla de carbonos y sal (el natron), las aguas de estos waadis son fuertemente alcalinas, en un medio favorable al crecimiento de una micro-alga comestible: la SPIRULINA.

Desde hace siglos, este particular producto tan buscado no es tan sólo consumido en toda la región del Kanem sino que también es objeto de un intenso tráfico en todo el Sahel, a través de las caravanas.